Hace unos días celebramos una nueva edición de Ibérica Labs en WATA Factory, una jornada en la que volvimos a reservar tiempo para algo que muchas veces cuesta encontrar en el día a día: aprender, investigar y compartir conocimiento entre equipos.
En esta ocasión, además, el contenido del día sirvió para conectar dos etapas en las que hemos estado trabajando durante los últimos meses. Por un lado, cerramos todo el recorrido realizado alrededor de Kubernetes, Grafana y la monitorización de sistemas. Por otro, profundizamos en un tema que lleva tiempo formando parte de nuestro trabajo diario y que seguirá ganando peso en los próximos años: cómo adaptar proyectos y equipos a una forma de trabajar cada vez más asistida por inteligencia artificial.
Como ya es tradición, la jornada comenzó con un desayuno andaluz para todo el equipo antes de dar paso a las diferentes sesiones.


Una mirada al segundo semestre
Antes de entrar en materia, Germán T. compartió con el equipo los principales objetivos y prioridades para la segunda mitad del año.


La sesión sirvió para poner contexto a muchos de los temas que aparecerían después durante la jornada y para compartir la visión de compañía sobre cómo seguir evolucionando en un mercado donde la tecnología, los procesos y las necesidades de los clientes cambian cada vez más rápido.
Fue también una oportunidad para reforzar una idea que forma parte de la filosofía de WATA Factory desde sus inicios: mantener una evolución constante, seguir aprendiendo y adaptarnos a los cambios del sector sin perder el foco en aportar valor real a clientes y proyectos.
Cerrando meses de trabajo con Kubernetes y Grafana
La primera sesión técnica estuvo dedicada a cerrar todo el trabajo que hemos venido desarrollando durante los últimos meses alrededor de Kubernetes y Grafana, dos tecnologías que han protagonizado varias ediciones anteriores de Ibérica Labs.
Durante este tiempo hemos profundizado en monitorización, análisis de métricas y organización de entornos preparados para escalar, siempre con el objetivo de tener una mayor visibilidad sobre lo que ocurre dentro de aplicaciones e infraestructuras.
Pero más allá de la parte técnica, una de las conclusiones más interesantes de esta etapa es que muchos de los retos que aparecen al gestionar infraestructuras complejas vuelven a surgir ahora en el ámbito de la IA. Si Kubernetes nos enseñó a trabajar sobre escalabilidad, control y organización, la inteligencia artificial plantea desafíos similares alrededor del conocimiento, la documentación y los procesos.
Cómo estamos adaptando nuestros proyectos a la IA
Después de una pausa para el café y un poco de tarta, llegó el momento de presentar el tema central de esta edición.
La inteligencia artificial lleva tiempo formando parte de numerosas herramientas y procesos dentro del sector tecnológico. Sin embargo, durante esta sesión el foco no estuvo en las herramientas en sí, sino en una cuestión mucho más relevante: qué necesita un proyecto para aprovechar realmente su potencial.
A partir de ahí, analizamos cómo empiezan a cobrar importancia elementos que hasta hace poco muchas veces quedaban en segundo plano: la documentación, el contexto funcional, las validaciones, la trazabilidad de decisiones o la forma en la que compartimos conocimiento dentro de los equipos.
También exploramos diferentes estructuras y mecanismos que están empezando a aparecer en proyectos para ayudar a que personas y sistemas asistidos por IA trabajen de forma mucho más alineada, manteniendo siempre el control, el contexto y el criterio humano dentro del proceso.
Una espacio para experimentar
Una vez finalizada la presentación, comenzó la parte más práctica de la jornada.
Cada equipo trabajó de forma independiente investigando distintos enfoques, poniendo a prueba algunas de las ideas compartidas durante la mañana y explorando nuevas formas de estructurar documentación, contexto y procesos dentro de proyectos asistidos por IA.


La intención no era salir con respuestas definitivas ni con procesos cerrados. Parte del valor del Ibérica Labs está precisamente en poder experimentar, contrastar enfoques y validar ideas en un entorno donde el aprendizaje tiene más peso que las conclusiones inmediatas.
Compartiendo conclusiones y próximos pasos
Después de la comida llegó el momento de compartir resultados.
Cada equipo presentó al resto sus conclusiones, los retos identificados durante las sesiones y aquellas líneas de trabajo que consideran más interesantes para seguir explorando.


Esta edición de Ibérica Labs ha servido para consolidar aprendizajes de los últimos meses y, al mismo tiempo, abrir nuevas líneas de trabajo relacionadas con la inteligencia artificial, la gestión del contexto y la evolución de los procesos de desarrollo.
Un camino que seguiremos explorando durante los próximos meses y que, sin duda, volverá a formar parte de futuras ediciones de Ibérica Labs.
Nos vemos el siguiente All Hands en septiembre.



